En el artículo anterior, vimos cómo definir metas y objetivos para el próximo año, así cómo también vimos que los hábitos son prácticamente el pilar fundamental para conseguir gran parte de nuestros propósitos. En este artículo veremos como conseguir nuestros objetivos gracias al poder de los hábitos.

Si nuestro sueño para este próximo año, es correr una maratón y apenas hacemos deporte de forma ocasional, no pretendamos apuntarnos a la maratón y conseguir terminarla porque no va a ser así. En cambio, para lograr nuestro objetivo, tendremos que desarrollar varios hábitos que sumados conducirán a conseguir correr la maratón y terminarla.

la gente que se empieza a interesar por la productividad, cae en el error de perder muchísimo tiempo buscando la herramienta perfecta para lograr ser más productivo y poder gestionar cuantas mas cosas, te lo digo por experiencia propia y por la de algunas personas de mi entorno que conozco y las cuales han caído en el mismo error.

No se si te lo he dicho en alguna ocasión, pero la herramienta perfecta no existe. No, Evernote tampoco es una herramienta perfecta, aunque es una herramienta excepcional. Lo que para ti puede ser la herramienta perfecta, para otra persona no tiene porqué serlo, cada persona tiene necesidades y requerimientos distintos, así cómo formas diferentes de utilizar la misma herramienta que utilizas tu. No existe una herramienta universal que cubra las necesidades de todos los usuarios. En cambio los hábitos si que son el aliado perfecto, y gracias a ellos conseguirás completar tu lista de propósitos para el año nuevo.

Da lo mismo que utilices Evernote, Omnifocus, Things o cualquier otra aplicación o servicio para mejorar tu productividad, si no va acompañado de unos buenos hábitos productivos. Las aplicaciones por si solas, no te harán completar tareas ni te harán conseguir objetivos.

Definición de hábito

Según la Wikipedia, la definición de hábito es la siguiente: En psicología el hábito es cualquier comportamiento repetido regularmente, que requiere de un pequeño o ningún raciocinio y es aprendido, más que innato.

Básicamente, los hábitos, son mecanismos que adopta el cerebro, para no tener que decidir que acción o acciones realizar ante una situación o situaciones determinadas.

Lo tenemos bastante claro, entonces… ¿dónde está el problema?

En primer lugar, cambiar un hábito es algo muy difícil aunque no te lo parezca. Hay hábitos sencillos que son fáciles de cambiar, pero los hábitos que importan, los que de verdad producen resultados importantes, son los más difíciles de cambiar.

Tienes que tener clara una cosa. Es más fácil desarrollar hábitos negativos que hábitos positivos.

Los hábitos negativos, normalmente siempre están relacionados con recompensas inmediatas, sensaciones de placer o estímulos positivos a corto plazo. Por contra también suelen llevar relacionados efectos dañinos a medio o largo plazo.

En cambio los hábitos positivos, suelen estar relacionados con recompensas a medio o largo plazo y por lo tanto llevan asociadas sensaciones de esfuerzo a corto plazo.

Veamos dos ejemplos:

Tabla HREE Negativa(HREE: Hábito, Recompensa, Esfuerzo, Efecto)

Hábito negativo: Comer chocolate después de las cenas.

Recompensa inmediata o a corto plazo: Placer.

Recompensa a medio o largo plazo: Ninguna.

Esfuerzo a corto plazo: Ninguno.

Esfuerzo a largo plazo: Ninguno.

Efecto dañino a medio o largo plazo: Aumento de peso.

Tabla HREE Positiva: (HREE: Hábito, Recompensa, Esfuerzo, Efecto)

Hábito positivo: Salir a correr por las mañanas al levantarnos temprano

Recompensa inmediata o a corto plazo: Sensación de bienestar.

Recompensa a medio o largo plazo: Perdida de peso, mejora la salud, y el estado físico general.

Esfuerzo a corto plazo: Vencer la pereza de levantarnos pronto.

Esfuerzo a largo plazo: Mantener la constancia y motivación en levantarse pronto de la cama todos los días, indistintamente de lo que hayamos dormido, o de las condiciones meteorológicas del exterior.

Efecto dañino a medio o largo plazo: Ninguno.

¿Porqué es tan difícil adquirir un hábito?

El mayor problema radica en el proceso que fija los hábitos.

Fijar un hábito, es un proceso de 3 pasos:

1 · Disparador

2 · Rutina

3 · Recompensa

1 · Disparador

El disparador, es el detonante que activa el mecanismo del proceso. Las personas que tienen por costumbre fumar un cigarrillo después de las comidas, justo al tomar el café, tienen cómo disparador el propio Café. En cuanto piden el café después de la comida, el cerebro está lanzando el disparador para que automáticamente piensen en sacar un cigarrillo del paquete y fumarlo mientras disfrutan de la combinación Café + Cigarrillo.

2 · Rutina

La rutina, es la acción física, mental o emocional que realizamos para iniciar el proceso. Siguiendo con el ejemplo anterior, la acción de pedir un café después de las comidas, es la rutina que necesita nuestro cerebro para llegar al punto 3.

3 · Recompensa

La recompensa, claramente es lo que obtenemos a cambio. La recompensa, puede ser a corto, medio o largo plazo en función del tipo de hábito que tengamos o queramos conseguir. Para impulsar y ayudar a fijar hábitos positivos, podemos recurrir a las recompensas intermedias.

Cómo vimos en el artículo anterior, al fijar nuestras metas y objetivos para el año próximo, estamos fijando metas a largo plazo, pero para tener éxito en la consecución de nuestros objetivos, te recomiendo fijar recompensas intermedias, algo así como fases de un proyecto, hitos o puntos de control.

Las recompensas intermedias, son premios motivadores para ayudarte a mantener el hábito y su correcta implementación.

Supongamos que estás intentando implementar el hábito de levantarte temprano y salir a hacer ejercicio todos los días. Es un objetivo a largo plazo ya que tu meta es adquirir el hábito e implementar esta rutina diaria en tu vida de forma habitual.

Podrías determinar puntos de control cada 3 meses, y en función de tu nivel de logro en la implementación, darte algún capricho o regalo… una nueva equipación, un nuevo pulsómetro, unas nuevas zapatillas.

Tu y solo tu tienes la capacidad de seguirte motivando o de autosabotearte.

Convicción, Motivación, Compromiso

Quédate bien con estas palabras, son la clave del éxito. Ningún hábito positivo se implementará si no tienes convicción, motivación y compromiso con lo que estás haciendo. Sin estos ingredientes, abandonarás a la primera oportunidad que se presente.

¿Cómo lo hago?

En el artículo anterior ya te comenté que no es recomendable poner una lista larga de objetivos, normalmente y con convicción, motivación y compromiso, se suelen conseguir dos o tres objetivos importantes, por lo que es mejor calidad que cantidad.

Es mejor conseguir 3 objetivos pero bien conseguidos, que trabajar para conseguir 15 y no conseguir ninguno.

Piensa que para conseguir los objetivos que te propongas, tendrás que modificar tus hábitos y ese trabajo, no dejan de ser tareas.

Adquirir un hábito no deja de ser un patrón de conducta. Los cambios en los patrones de conducta, son difíciles de implementar. Mas si esos patrones de conducta llevan con nosotros desde hace mucho tiempo.

Paralelamente, los cambio en los patrones de conducta, consumen muchos recursos de nuestro cerebro para mantenernos atentos así cómo a los condicionantes externos que pueden hacernos fracasar.

Apóyate en el sistema SMART

El sistema SMART puede ser un complemento perfecto para ayudarnos a conseguir nuestras metas y objetivos.

Specific: Metas especificas.

Mesurables: Metas medibles.

Achievables: Metas conseguibles

Realistic: Metas realistas.

Timed: Metas temporales.

S: Define metas especificas, concreta tus acciones, define tus resultados. Definir el objetivo “Adelgazar”, no es lo mismo que “Adelgazar 15 kg antes del verano”.

M: Utiliza algún sistema de medición para evaluar tus avances

A: Define objetivos conseguibles, no pretendas conseguir un objetivo imposible de golpe, divídelo en pasos más pequeños.

R: Define metas realistas. No te pongas imposibles, se honesto con tus objetivos y lo que quieres conseguir es mejor conseguir un objetivo a dos o tres años vista que intentar conseguirlo en uno y fracasar.

T: Define una fecha de vencimiento para el objetivo. Personalmente mis objetivos suelen ser anuales y siempre pongo cómo fecha de vencimiento el 31 de diciembre ya que de doy de plazo todo el año para trabajar el objetivo.

Repite, Repite, Repite

Nadie dijo que adquirir un hábito sea algo fácil. Es vox populi la creencia de que para adquirir un hábito son necesarios 21 días. Bueno, esa cifra puede ser un “standar” pero cada persona necesita su tiempo. Habrá personas que con 21 días o menos consigan implantar su hábito y conseguir su objetivo y habrá otras personas que no lo consigan en todo un año. La clave para conseguir implementar tus hábitos satisfactoriamente es la repetición.

Desviaciones

Vamos a reconocerlo, no hay nadie perfecto y es imposible hacerlo bien desde el primer al último día. Otórgate el derecho a equivocarte, perdónate cuando eso ocurra, detéctalo y vuelve rápidamente a tu rutina habitual para reconducir la situación y lograr tu objetivo.

El efecto “What the hell” o, “Qué demonios”

Este efecto se produce cuando en alguna ocasión has dejado de cumplir tu propósito, tu hábito y desmotivado vuelves a incumplirlo una y otra vez. Si te descubres en esta situación, no pasa nada. Detente, analiza la situación y vuelve al camino correcto. Recuerda que tenemos derecho a equivocarnos, no te vengas abajo!.

Intenciones de implementación

Las intenciones de implementación son un punto intermedio entre los objetivos y su consecución. Una meta u objetivo es definir un camino desde el punto A hasta el punto B.

Las intenciones de implementación tienen un rol operativo entre un objetivo y el resultado.

Veamos algunos ejemplos:

Ejemplo #1:

Meta o Intención de Objetivo: Implantar la revisión semanal

Descripción: Adquirir el hábito de revisar semanalmente mis tareas pendientes

Intención de Implementación:

Detonante: Los domingos por la Tarde bloquearé 60 minutos al final de la tarde después de cenar.

Conducta: Realizaré la revisión semanal tranquilamente.

Ejemplo #2:

Meta o Intención de Objetivo: Recopilar todos mis elementos incompletos

Descripción: Adquirir el hábito de recopilar correctamente todas mis tareas incompletas

Intención de Implementación:

Detonante: Cuando detecte un elemento incompleto en mi sistema de productividad.

Conducta: Automática e instintivamente lo moveré a la bandeja de entrada de mi aplicación de tareas.

Ejemplo #3:

Meta o Intención de Objetivo: Añadir la fruta a mi dieta.

Descripción: Adquirir el hábito de tomar fruta de forma habitual.

Intención de Implementación:

Detonante: Cuando llegue la hora del postre después de las comidas.

Conducta Y: Sustituiré los dulces por la fruta.

Cuéntame cómo vas a hacer para conseguir tus metas y objetivos este próximo año.

About the Author Josep Maria Martínez

Consultor Certificado Evernote. Asesor y formador en Productividad y gestión Personal.

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