Vaya!, no me esperaba eso. Entiendo que quieras seguir formando parte de ese grupo de millones de personas altamente improductivas, que se quejan sin cesar de la cantidad de cosas que tienen por hacer, que intentan año tras año conseguir sus metas, sueños y objetivos sin éxito.

Créeme, lo entiendo. Hace tiempo yo era así. Empezaba mi jornada laboral en la cafetería con una amena charla y cuando llegaba a mi puesto de trabajo, hacía un repaso por los blogs de interés y actualidad. No seguía ningún criterio de gestión u organización personal, priorizaba tareas y proyectos sin control.


¿Porqué molestarse en aprender a mejorar? ¿Porqué molestarse en aprender a crecer personal y profesionalmente?

Ya estás bien cómo estas, ¿Verdad?


Yo también me hice esas preguntas, pero por suerte, cuando me las planteé allá por el año 2010, supe elegir la opción correcta.

Yo lo he vivido, y por ello lamento que hoy no desees aprender a mejorar tu productividad, tus hábitos, tus rutinas, dominar el E-mail, exprimir tus herramientas.

Me encantaría ayudarte a conseguir tus objetivos, a lograr fijar buenos hábitos, a que le saques el máximo partido a tus proyectos, pero no puedo ayudarte si tu no pones de tu parte, por eso….


Date otra oportunidad, ¿Qué te gustaría aprender hoy?